miércoles, 12 de octubre de 2016

Alcarrias con morriña

"Pastrana, sin vigías, ni aires marciales, ni espíritu guerrero ni Edad Media, es una ciudad como todas las ciudades, bella como pocas, y que sube y baja, crece o se depaupera, según los hados se le muestren propicios o se le vuelvan de espaldas. En Pastrana podría encontrarse quizá la clave de algo que sucede en España con más frecuencia de la necesaria. El pasado esplendor agobia y, para colmo, agosta las voluntades; y sin voluntad, a lo que se ve, y dedicándose a contemplar las pretéritas grandezas, mal se atiende al problema de todos los días. Con la panza vacía y la cabeza poblada de dorados recuerdos, los dorados recuerdos se van cada vez más lejos y al final, y sin que nadie llegue a confesárselo, ya se duda hasta de que hayan sido ciertos alguna vez, ya son como un caritativo e inútil valor entendido."

sábado, 13 de diciembre de 2014

Kitty


“Cats are notoriously picky about who they like. And if a cat doesn’t like its owner it will go and find another one. Cats do that all the time.” 

“Everybody needs a break, everybody deserves that second chance. Bob and I had taken ours.” 

James BowenA Street Cat Named Bob


Trebol & Asia

martes, 25 de marzo de 2014

Reflexión inmortal

"Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal. He notado que, pese a las religiones, esa convicción es rarísima. Israelitas, cristianos y musulmanes profesan la inmortalidad, pero la veneración que tributan al primer siglo prueba que sólo creen en él, ya que destinan todos los demás, en número infinito, a premiarlo o castigarlo. Más razonable me parece la rueda de ciertas religiones del Indostán; en esa rueda, que no tiene principio ni fin, cada vida es efecto de la anterior y engendra la siguiente, pero ninguna determina el conjunto..."

Borges, El Aleph. 

viernes, 6 de diciembre de 2013

Hambre y comida

"Papá es un mártir alimentario. Es un individuo al cual el hambre le fue inyectada a la fuerza desde el exterior y luego reprimida a perpetuidad. Él, que fue un niño delicado, sensible y enclenque, fue obligado a comer en nombre de un chantaje afectivo de tales dimensiones que le llevó a abrazar la causa de sus verdugos (sobre todo su abuela materna) y a imprimir a su estómago las dimensiones del universo.

Es un hombre al que le jugaron una mala pasada: le impusieron la obsesión de comer y, cuando estuvo poseído, le pusieron a régimen hasta el final de sus días. Mi padre conoció este absurdo destino: la contrariedad es su patrimonio".

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"¿Acaso no basta tener en la boca un chocolate del bueno no sólo para creer en Dios sino también para sentirse en su presencia? Dios no es el chocolate, es el reencuentro entre el chocolate y un paladar capaz de apreciarlo".

Amélie Nothomb, Los juegos del hambre.

sábado, 26 de octubre de 2013

Al comprador indeciso

"Si los cuentos que narran los marinos,
hablando de temporales y aventuras,
de sus amores y sus odios,
de barcos, islas, perdidos Robinsones
y bucaneros y enterrados tesoros,
y todas las viejas historias, contadas una vez más
de la misma forma que siempre se contaron,
encantan todavía, como hicieron conmigo,
a los sensatos jóvenes de hoy:
-¿Qué más pedir? Pero si ya no fuera así,
si tan graves jóvenes hubieran perdido
la maravilla del viejo gusto
por ir con Kingston o con el valiente Ballantyne,
o con Cooper y atravesar bosques y mares:
Bien. ¡Así sea! Pero que yo pueda
dormir en el sueño eterno con todos mis piratas
junto a la tumba donde se pudran ellos y
sus sueños".

Roberto Louis Stevenson; La isla del tesoro.

Dioses celosillos

"Pensamos que esos dioses son omniscientes, pero la verdad es que saben muy poco y lo que saben lo saben muy en líneas generales. No tienen un corpus de conocimiento que puedan considerar propio, no tienen una filosofía propiamente dicha. Su cosmología es un surtido de lugares comunes. Su único talento es el vuelo astral y la única ciencia que han cultivado es la antropología. Se especializan en la humanidad debido a lo que nosotros tenemos y a ellos les falta. Nos estudian porque nos envidian".

J.M. Coetzee; Elisabeth Costello.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Dudas delicadas

"Cuando cumplí los diez años dejé de ser una niña; mi madre, una mujer prudente y buena, me decía así:
-Una mujer debe guardar ante los hombres un florido silencio, procurando retirarse tan pronto como sea posible y hacerlo sin pasar por torpe.

Estas palabras sonaban en mis oídos la primera vez que me encontré ante mi esposo. Incliné la cabeza, levantando las manos sin contestar a su discurso. ¡Pero temo que debió parecerle muy monótono mi silencio!

Pearl S. Buck; Viento del este, viento del oeste.